Politica de envios
Artículo 11 - Entrega y ejecución
- El empresario pondrá el máximo cuidado al recibir y ejecutar los pedidos de productos y al evaluar las solicitudes de servicios.
- El lugar de entrega es la dirección que el consumidor haya comunicado a la empresa.
- Teniendo en cuenta lo dispuesto en el apartado 4 de este artículo, la empresa deberá ejecutar los pedidos aceptados con la debida urgencia, en un plazo máximo de 30 días, salvo que el consumidor haya acordado un plazo de entrega mayor. En caso de retraso en la entrega, imposibilidad de ejecutar un pedido o ejecución parcial del mismo, el consumidor tendrá derecho a rescindir el contrato sin coste alguno. El consumidor no tendrá derecho a indemnización.
- Si su envío no ha llegado dentro de los 30 días posteriores al envío, comuníquese con nuestro equipo de atención al cliente dentro de los 7 días posteriores al período de 30 días. Transcurrido este plazo de 7 días, no se podrá iniciar ninguna investigación adicional y se perderán todos los derechos relacionados con el problema de entrega. Una vez notificado dentro del plazo de 7 días, iniciaremos una investigación de inmediato y trabajaremos para resolver cualquier problema de entrega lo antes posible.
- Todos los plazos de entrega son orientativos. El consumidor no podrá derivar ningún derecho de estos plazos. Superar un plazo no da derecho a indemnización.
- En caso de disolución de conformidad con el apartado 3 de este artículo, el comerciante deberá reembolsar el importe pagado por el consumidor lo antes posible, pero a más tardar 14 días después de la disolución.
- Si resulta imposible la entrega de un producto pedido, el empresario se esforzará por poner a su disposición un artículo de reemplazo. A más tardar en el momento de la entrega, se informará de forma clara y comprensible de la entrega del artículo de reemplazo. En el caso de artículos de reemplazo, no se excluye el derecho de desistimiento. Los gastos de una posible devolución correrán a cargo del empresario.
- El riesgo de daño y/o desaparición de los productos corre a cargo del empresario hasta el momento de la entrega al consumidor o a un representante previamente designado y es comunicado al empresario, salvo acuerdo expreso en contrario.